← Volver al blog
Estrategia 5 min de lectura24 de marzo de 2026

La clínica veterinaria con 4,8 estrellas que nadie encontraba: lo que cambió cuando perdimos el miedo

Julia Arostegi lleva su clínica veterinaria en San Sebastián desde hace 9 años. Tenía 4,8 estrellas y no aparecía. Aquí cuenta cómo lo solucionó sin arriesgar la confianza de sus clientes.

El problema de tener una nota muy alta y que nadie te encuentre

Cuando le dices a alguien que tienes 4,8 estrellas en Google, lo primero que te dicen es "enhorabuena, eso es muy bueno." Y tiene razón. Es muy bueno. Pero si tienes 4,8 con 28 reseñas, en las búsquedas apareces mucho más abajo que una clínica con 3,9 pero con 200 reseñas.

Eso no me parecía justo, pero así funciona.

Llevo la clínica en el barrio de Gros desde 2016. Los clientes que tengo son clientes fieles, en muchos casos personas que llevan años viniendo con sus perros, sus gatos, algún conejo. Los dueños de mascotas son, cuando están contentos, los mejores prescriptores del mundo. El problema es que esa satisfacción se quedaba en conversaciones privadas y no llegaba a Google.

Mi miedo era genuino: no quería que alguien cuya mascota acababa de morir o cuya operación no había salido bien recibiera un WhatsApp preguntándole por la experiencia. Eso sería un golpe en el peor momento. Y en una clínica veterinaria, esos momentos existen.

La solución que encontré tiene dos partes. Primera: el sistema de sentimiento filtra a los clientes que responden negativamente o con dudas antes de llevarles a Google. Si alguien responde con tristeza o preocupación, solo recibe un mensaje de acompañamiento. Segunda: esperamos dos o tres días desde la visita antes de mandar el WhatsApp. Si el animal acaba de salir de una operación, ese tiempo permite que el dueño vea que está bien y que el susto haya pasado.

Con esas dos condiciones, el sistema funcionó.

A los cuatro meses: 83 reseñas, 4,9 estrellas. Empecé a aparecer en las búsquedas de nuevos dueños de mascotas en la zona.

Lo que no esperaba: una reseña que mencionaba que "nos dijeron la verdad sobre el pronóstico de nuestro perro sin darnos falsas esperanzas." Esa reseña trajo seis clientes nuevos que la mencionaron específicamente al venir. Seis personas que buscaban una veterinaria que fuera honesta, que no les vendiera un cuento, que les acompañara en lo difícil también.

Eso es lo que hacemos. Pero no lo habíamos dicho en público nunca.

Hay algo que me ha enseñado esto: la reputación online no es solo marketing. Es la forma en que otros conocen tu manera de trabajar antes de necesitarte. Y cuando alguien te necesita para su animal, esa confianza previa importa mucho.

Compartir este artículo

XLinkedInWhatsApp

¿Listo para automatizar tus reseñas?

Pon en práctica todo lo que has leído. Configuración en menos de 1 minuto.

Empezar gratis →
La clínica veterinaria con 4,8 estrellas que nadie encontraba: lo que cambió cuando perdimos el miedo | ResenasYa Blog | ResenasYa